≡ Adoradores con Corazón Pastoral (Tercera Parte)
INTRODUCCION
Esta es la última entrega de la serie de estudios que comenzamos hace unos meses, y tendrá un perfil profético, no solo porque tomaremos como texto fundamental una porción del libro de Jeremías, sino porque considero que esta palabra se cumplirá en nuestra generación.
Desde el primer estudio quedo claro que nuestro intento era proponer una visión de la adoración no desvinculada del pastoreo de las personas y del cumplimiento de lo que llamamos “la gran comisión”.
La iglesia toda, ha sido llamada a adorar al Señor y de esta forma traer el reino de los cielos a la tierra, pero también ha sido llamada a lo que el pastor Eduardo Lorenzo llama “expansión del reino” a través de la predicación del evangelio.
LA GENERACION DE DAVID
“Yo multiplicare la descendencia de mi siervo David, y la de los levitas, mis ministros, como las incontables estrellas del cielo y los granos de arena del mar”
Jeremías 33: 22
Jeremías habla de un tiempo en el que Dios multiplicara la descendencia de David como las estrellas del cielo y la arena del mar, y creo que ese tiempo es ahora.
Dios está levantando para sí una generación de hombres, mujeres y niños, con el corazón, la entrega y la pasión que David tenia. Personas que conocen al Señor íntimamente, que buscan su rostro y tienen carga por estar en el lugar donde El esta, pero también personas que poseen un corazón pastoral e inquieto por aquellos que se pierden y por los discípulos que Dios les ha confiado.
En Apocalipsis 1:6 Juan nos habla de lo que Cristo propicio a través de su sacrificio en la cruz para la vida de aquellos que hemos creído en su nombre.
El nos dice que fuimos hechos “un reino, sacerdotes al servicio de nuestro Dios” y la versión Reina Valera del 60 dice “un reino de reyes y sacerdotes” y creo que esta es claramente una palabra para la iglesia de estos tiempos.
Dios nos ha llamado a ser reyes y sacerdotes, pero… ¿Qué tipo de reyes y sacerdotes?
El Padre siempre ha dejado modelos y referentes para marcar el camino de sus hijos, y soy conciente de que aunque no hay mayor modelo y ejemplo que el de Cristo, a Él le ha placido usar a personas imperfectas y con luchas para que sepamos que se puede vivir una vida que honre a Dios aunque seamos simples “vasos de barro”.
En este punto del estudio podríamos tomar un conjunto enorme de referentes bíblicos, pero como hemos tomado la vida de David como columna vertebral de estos estudios, no podría dejar de hacerlo ahora.
¿COMO DEBEN SER ESOS REYES?
Deben tener el corazón de Dios, un corazón que logre integrar el ejercicio de la autoridad con el amor por las personas. Un corazón como el que David tenia, un corazón conforme al corazón del Padre.
Cuando nos imaginamos a un rey, generalmente nos lo imaginamos sentado en un trono, rodeado de súbditos, con un báculo en su mano y una corona en la cabeza, pero en el caso de David las cosas no eran de esa manera. No solo porque como hemos visto, el fue como un pastor para Israel, sino porque el tenia un origen diferente a varios de los reyes que nos vende Hollywood. Lo que la biblia nos enseña, es que mientras los hermanos de David estaban en “la casa del padre” Samuel llego a ungir al hijo de Isaí que Dios había escogido, y mientras esto ocurría David estaba entre las ovejas (1Samuel 16: 11). Esto nos deja una gran enseñanza, ya que evidentemente el Señor le confía mayores cosas a aquellos que huelen a oveja, y me recuerda el ejemplo de Cristo, que siendo rey se hizo siervo para pasar tiempo entre nosotros.
David era rey de Israel, pero tenía sus raíces en los rebaños de su padre, fue en esos rebaños donde Dios lo preparo y formo en su carácter para luego ejercer su tarea de gobierno.
¿COMO DEBEN SER ESOS SACERDOTES?
Cuando hablamos de sacerdotes, debemos hablar de ministros, hombres, mujeres y niños que ministran a Dios a través de una adoración que mueve el corazón del Padre y establece su trono entre las naciones, pero también que ministran a las personas y las atienden como un padre a un hijo.
PALABRAS FINALES
Dios está levantando entre las naciones de la tierra, lo que podríamos llamar “la generación de David”, una generación de personas con un corazón conforme al corazón del Señor, llenos de pasión por El, y con un profundo deseo de agradarle.
Personas que saben cautivar el corazón del Padre con una adoración sencilla y honesta, pero que también aman ministrar y discipular a aquellos que Dios les ha confiado, porque eso…eso es adoración.
Autor: Ezequiel Rossini
