Archivo para Abril, 2008

Adoradores con corazón pastoral (Primera parte)

Introducción:

La serie de reflexiones “Adoradores con corazón pastoral”, apunta a fortalecer en cada uno de nosotros una visión de la adoración no desvinculada del importante llamado del Señor a ganar personas para Cristo, y discipularlas tal como Él nos mando en Mateo 28: 16- 20, texto conocido como “La gran comisión”.

David un adorador entre las ovejas

Generalmente cuando hablamos de adoración, se nos hace casi imposible no pensar en el rey David, y eso es porque realmente era un adorador, pero no es esa la única característica que David tenia.

No solo era un músico, compositor y apasionado por la presencia del Señor, sino que también era alguien que poseía un corazón de pastor.

David es presentado a nosotros en la Biblia, de la siguiente manera

“queda aún el menor, que apacienta las ovejas”

(1 Samuel 16: 11)

La primera vez que se hace mención en la Biblia acerca de David, Dios nos lo presenta como pastor, y no como un adorador, ni como un guerrero, ni como un rey, etc, y conociendo a nuestro Señor, y sabiendo que Él no hace las cosas porque si, me atrevería a decir que hay un propósito divino en esta presentación, en el hecho de que este tremendo hombre de Dios aparezca por primera vez en el relato bíblico como alguien que apacienta ovejas.

Si bien en el capítulo 16 de 1 Samuel, unos versículos más adelante del mencionado anteriormente, conocemos un conjunto de características que David tenía (sabe tocar el arpa, es valiente, hábil guerrero, sabe expresarse, es de buena presencia y además, por si fuera poco, el Señor está con él), es en el capítulo 17, donde Dios nos permite ver qué clase de pastor era David:

“A mi me toca cuidar el rebaño de mi padre. Cuando un león o un oso viene y se lleva una oveja del rebaño, yo lo persigo y lo golpeo hasta que suelta la presa. Y si el animal me ataca, lo sigo golpeando hasta matarlo”.

(1Samuel 17: 34- 35)

David era un pastor que daba la vida por las ovejas que su padre le había confiado para que pastoree, y creo que de aquí debemos sacar una enseñanza: quien tiene un corazón pastoral da su vida por aquellos que pastorea.

David no dudaba de enfrentar a un león o a un oso con tal de recuperar una oveja, y eso era porque entre otras cosas, él no quería decepcionar a su padre, y la confianza que él mismo había depositado en él.

Si Dios nos ha confiado personas para pastorear, para discipular, demos la vida por ellas y honremos la confianza que nuestro Padre Celestial ha depositado en nosotros. El ser adoradores no nos exime de nuestra responsabilidad de conducir a las personas a Cristo y acompañarlas en su crecimiento y desarrollo espiritual.

Un corazón conforme/a:

En 1 Samuel, capítulo 13, versículo 14, Samuel le anuncia a Saúl, que había sido rechazado por Dios y que en su lugar, el Señor, había elegido a alguien que tenia un corazón conforme al suyo.

La palabra “conforme” significa “con la forma”, es decir, que David tenía un corazón con la forma del corazón de Dios, un corazón que se conformaba al corazón del Padre.

En lo personal he escuchado a muchos predicadores hablar acerca del corazón de David, pero hasta ahora, sólo recuerdo haber escuchado que el salmista tenía un corazón conforme al corazón de Dios, porque tenía un corazón humillado y quebrantado, o porque tenía el corazón de un verdadero adorador; sin embargo, si la Biblia nos dice que el corazón de David era un corazón que tenía la forma del corazón de Dios, no podríamos pensar que Dios se adora a si mismo, ni que se anda humillando y quebrantando ante si.

David había tenido una revelación del corazón del Padre que había impactado su vida; dicha revelación el la pone en palabras a través de un cántico, cuando escribe en el Salmo 23.

“El Señor es mi pastor, nada me faltará…”

El rey David sabia, que Dios posee un corazón pastoral, que el Señor no iba a dejar que nada le pase, que lo iba a cuidar y acompañar, que lo iba a conducir y proteger en los momentos más difíciles, etc. En definitiva, David tuvo una revelación del Señor como su pastor, revelación, que afectó su vida y lo marcó para siempre.

Ese corazón que David vio en el Señor quedó impreso en él y transformó su vida de tal manera, que él mismo, no pudo ser otra cosa que alguien con un corazón semejante al del Señor.

En la tradición judía, David es el rey más excelente que el pueblo judío pudo tener, y ha sido honrado por Dios de tal manera, que la escritura dice que de su simiente vendría el salvador, el Mesías, Jesucristo.

¿Por qué David fue tan especial para el pueblo de Dios?, ¿por qué marcó y afectó a varias generaciones, y en la actualidad es una figura que sigue siendo un referente y un ejemplo?.

Creo que en el salmo 78: 70- 72 tenemos la respuesta:

“Escogió a su siervo David,

al que sacó de los apriscos de las ovejas,

y lo quitó de andar arriando los rebaños

para que fuera el pastor de Jacob, su pueblo,

el pastor de Israel, su herencia.

Y David los pastoreó con corazón sincero;

Con mano experta los dirigió”.

David gobernó Israel con un corazón pastoral…ese es el secreto y la clave para afectar a las generaciones, para afectar a las personas, el corazón de pastor que el Señor tiene y debe estar grabado a fuego en el nuestro.

David era un adorador, pero no cualquier adorador, sino un adorador con corazón pastoral.

Autor: Ezequiel Rossini
Lunes, 28 de Abril de 2008
pruebita