En la primera parte de este estudio, comenzamos tomando como punto de referencia y eje del mismo, la vida del salmista David. En dicho estudio establecimos como premisa que David era un adorador con corazón pastoral, y que es ese corazón de pastor el que Dios quiere imprimir en nosotros.
Hoy continuaremos con este estudio, y para eso partiremos de este lugar:
Después de esto volveré
y reedificare la choza caída de David.
Reedificare sus ruinas,
y la restauraré,
Para que busque al Señor el resto de la humanidad,
Todas las naciones que llevan mi nombre.
HECHOS 15: 13-18.
Jacobo (Santiago) cita esta profecía realizada años antes por el profeta Amós (Amós 9: 11-15) en un contexto particular, en el marco de una discusión en relación a la salvación de los “gentiles” a Cristo.
La pregunta que tendríamos que hacernos es; ¿Por qué Santiago relacionaría la restauración del tabernáculo de David con la salvación de las personas?
Algo de historia…¿el tabernáculo de David?.
Como sabemos David realizo distintas reformas en Israel desde que comenzó su reinado, pero la más importante fue la restauración del culto al Señor.
Desde el principio el salmista sabía que necesitaba la presencia de Dios en medio del pueblo y el reino, y que antes que su trono y reino era necesario que el trono y reino del Señor estuviesen establecidos en Israel.
El supo que precisaba la presencia de Dios de forma permanente y es por eso que emprendió un “proyecto divino”, construir un lugar, donde al Señor le gustara estar y habitar. Construir una habitación para Dios (tremendo desafío!).
Es así que el rey levanto una tienda provisoria que distaba mucho del tabernáculo de Moisés y aun más del templo que años mas tarde Salomón levantaría para Dios.
Según algunos autores y estudiosos bíblicos, esa tienda, era poco mas que una lona extendida sobre unos postes con el propósito de proteger el arca del sol y la lluvia (1ra Crónicas 15: 1, 17: 1).
Lo mas llamativo de todo esto, es que el Padre ha prometido reconstruir y levantar esta humilde “choza”, y no el tabernáculo de Moisés o el templo de Salomón, entonces la pregunta obligada que tenemos que hacernos en este punto es ¿Que es lo que atrajo tanto a Dios de este lugar?, ¿Que es lo que lo impresiono tanto?
Evidentemente no era esa lona extendida sobre el arca, sino lo que acontecía dentro de ella.
David, en su intento de construir una habitación para Dios, se encontró con un “secreto eterno” contenido dentro de una pequeña “choza”!!!.
Pero tú eres Santo, Tú que habitas entre las alabanzas de Israel.
Salmo 22: 3
El salmista había tenido una revelación de parte de Dios, y era que la alabanza y la adoración eran el material de la habitación perfecta para Él.
No era la lona, ni el arca lo que atraía a Dios a ese lugar, sino la adoración que se elevaba en ese lugar de forma ininterrumpida para Él.
En ese lugar se hacia lo mismo que en el cielo se hace, se adoraba a Dios de forma permanente, y se intercedía y oraba. Era un lugar perfecto de comunión e intimidad, un lugar pensado por Dios, esto según lo que dice la escritura en 2da Crónicas 29: 25. Evidentemente esta habitación no había sido una buena idea de David, sino una revelación que vino a el a través de los profetas.
De vuelta al principio…
Volvamos ahora a la pregunta que fue para nosotros el puntapié de este segundo estudio, ¿Por qué Santiago articularía la restauración del tabernáculo de David con la salvación de las personas?.
Este simple pero poderoso sitio representa un conjunto de cosas para la iglesia de Cristo, de las cuales tomare solo tres.
1-Restauración de la intimidad
El establecimiento de este tabernáculo da cuenta de la restauración de la intimidad del pueblo de Israel con el Señor.
Uno de los acontecimientos mas significativos que siguieron al levantamiento de esta habitación divina y la restauración del culto a Dios, fue la vuelta del corazón del Israel hacia el corazón del Padre. Lo mismo paso cada vez que dicho lugar fue levantado (reinados de Ezequías y Josías).
Hoy que los principios de este lugar están siendo restaurados no me cabe ninguna duda de que la intimidad de la iglesia con el Señor será restaurada por el espíritu santo, y
la búsqueda de “La Presencia” atraerá a Dios, y la presencia de Dios a las personas.
2-El cielo en la tierra
En segundo lugar, la palabra “habitas” utilizada en el Salmo 22: 2-3 puede ser traducida como “entronizar”, dándonos a entender que por medio de nuestra adoración y alabanza no solo proveemos los materiales espirituales para la edificación de una habitación para Dios, sino también los materiales necesarios para la construcción y levantamiento del trono de Dios en la tierra.
A través de nuestra adoración, podríamos decir que traemos el reino de los cielos a la tierra, conformando un trono donde Dios viene a sentarse y reinar, y cuando su reino se establece, las cosas del reino comienzan a ocurrir, comienza a haber sanidad, restauración, salvación, etc.
Para terminar este segundo punto y ya casi llegando al final de este segundo estudio, recordemos que no es la tierra el lugar donde el trono de nuestro Señor esta, sino el estrado de sus pies. Su trono esta en el cielo, pero le ha dado al hombre llaves para traer las cosas de los cielos a la tierra, una de esas llaves es la adoración (Isaías 66:1).
3-Adoración con mensaje
El tercer secreto que este lugar contenía y hoy quiero compartir, es que a diferencia del tabernáculo de Moisés y el templo de Salomón en este lugar no había velo que separase el lugar santo del lugar santísimo.
Este lugar era y es una señal en la tierra de la obra de Cristo en la cruz del calvario. Esta “choza” daba cuenta de lo que considero, siempre ha sido el deseo y plan de Dios para el hombre; tenernos cerca de él.
Por otro lado debemos pensar en lo siguiente, así como el corazón de este lugar de adoración e intimidad encerraba de alguna manera la obra de Cristo, la adoración de la iglesia en este tiempo no puede dejar de ser una adoración con un mensaje de salvación.
Cristo Jesús es el corazón de todo lo que hacemos, es el motivo por el que vivimos y aquel a quien adoramos y los perdidos deben percibir a Cristo en medio de nuestra adoración.
Nuestra adoración debe ser un lugar de encuentro, el material que propicie la conformación de una habitación para el encuentro de los perdidos con Jesús.
Conclusión
Estoy convencido de que este es un tiempo de reforma que la iglesia está viviendo, reforma que será la estructura de base para el avivamiento que nuestro Señor traerá sobre la tierra. Una de esas reformas será la restauración total del culto a nuestro Dios, y es por eso que creo que el restaurara los principios de esta choza en medio de la iglesia con el propósito de que el resto de la humanidad (además de nosotros) busque al Señor.
Autor: Ezequiel Rossini